Carmelopoli

Troy (El)

Troy, El (Cádi en los año sincuenta - )

Ambientadó callejero gaditano reconvertio en embajadó universá del jabón Lagarto. Para comprendé quien es el Troy hay que hasé un repaso en su vida y dividí esta en tré etapa: su etapa de galán, su etapa ecologista y a partí de que fue poseio por el espiritu de Don Limpio.

La primera etapa de la vida del Troy: su etapa de galán.

El Troy nasió en una familia de perrilla de la aristocrasia media gaditana. El Troy fue al colegio de San Felipe de la avenida y sus padre tenian de tó pal niño. Era el único de su calle que tenía una bisicleta y los domingo se montaban toa la familia en el coche pa irse al Tiro Pichón.

Al Troy le encantaba el furbo y el Cádi, jugaba en un equipito pero dejó el furbo porque, como ya contó el Yuyu en Los Rockero de la Puebla, no soportaba las sesione de baño y masaje. Ya se le veían algunos detalle en aquella época porque le gustaba el jamón con la chorrera de grasa y la bersa con su pringá.

El Troy fue cresiendo y se convirtió en un auténtico galán. Su bellesa simpá enloquesía a las niña de San Visente de Paú y las Esclava. Su pelo rubio y sus ojo asule le dieron el calificativo con el que paso a la posteridá por su paresido con el astó Troy Danajiu. Sin en cambio, el Troy nunca tuvo una novia definitiva porque con las mujere se portaba mu guarro y las dejaba tirá a las primera de cambio.

Pero el Troy no era felí. Él comprendía que era uno má y que no pasaría a la historia ni su nombre estaría nunca en lugare tan privilegiao como la Carmelopedia. Por eso desidió inisiá una etapa ecologista que le condujo a la fama en Cadi entero.

La segunda etapa en la vida del Troy: su etapa ecologista.

El Troy, harto de sé uno má y buscando la inmortalidá desidió sé un visionario e inisiá una etapa ecologista aserrima. Abandonó su cómoda casa, con calefasión y elestrisidá y se colocó entre La Caicha y el Cajasú de la Avenida como muestra de protesta contra la opresión de los banco sobre los hombre del campo y la vida contemplativa.

También desidió consumí únicamente produsto naturale como el vino Cumbre de Gredo. Se convirtió en un auténtico esperto de la produsión de esa bodega que tanto ha hecho por ajogá las pena de aquello a los que no les alcansaba pa algo que no dejara doló de cabesa el dia siguiente. El Troy era capá de olé la presensia de un cartón de Cumbre de Gredo en dó kilometro a la redonda.

Resulta curioso que el Troy conservara en esa época el sentido del olfato porque otra de sus desisione fue, ante la grave preocupasión por la sequia, esimí a su propia persona de la realisasión de ningún tipo de baño y/o lavao. Con un abrigo de tré cuarto que usaba en verano y en invierno porque sabia de lo negativo que para los produsto de la tierra es la fabricasión de la prenda testí, el Troy esparsia su presensia por toda la avenida gaditana, inundando del aroma del ecologismo a tos los que pasaban por aquella parte.

El Troy, sin en cambio, no perdió su amó por lo femenino y cada vé que veía una chavala o mujé se le asercaba con intensione bastante guarra a lo que le femina solia respondé de forma desagradable porque pa la mujé el tema de no lavarse no se aplica con el ecologismo sino con la falta de giene.

El Troy logró uní a su causa a una seguidora, su madre, que abrasó la fe del ecologismo y con un vestio negro y unas media negra se llevó casi tré año promulgando las ventaja del nolavarse en la asera de enfrente de la residensia. Vivía allí con los billete de dié mi metio en las media lo que la convierte en una antesesora del Al Gore ese americano. Desgrasiadamente, la madre del Troy se fue al sielo un dia de frio y el Troy abandonó el ecologismo y se hiso seguidó de Don Limpio con lo que inisió su tersera etapa.

La tersera etapa en la vida del Troy: seguidó del Don Limpio.

Un acontesimiento tan notable como la desaparisión de su única seguidora y madre tuvo unas influensia desconosida e inesperada en el Troy. Un día llegaron a su sona unos gachone vestido de corbata que se desían seguidore del Mister Prope que ahora se llama el Don Limpio. El Troy, al prinsipio se escondió entre sus cartone y su abrigo de tré cuarto amarrón, pero los evangelisadore del Don Limpio siguieron insistiendo hasta que le convensieron de irse con ello a un sentro en Medina .

En Medina está la congregasión de los Hermano de la Lejia y orden seglá del Don Limpio que le pegaron un escamondao. Según cuentan, el Troy tenía ladilla con la camiseta de Naranjito del Mundiá ochenta y dó y piojo con el graduao y un diploma de Efepé Dó en la rama de parasito. Trá sei dia de duro trabajo, los limpiadore acabaron con toa la mierda del Troy y al sétimo dia descansaron. Desde entonse, no hay dia en el que el Troy no se lave el pelo con Panten pro uve y los sobaco y las ingle con jabó lagarto.

4 comentarios:

Carmelo dijo...

Ya está asquí El Troy, pero este pó no apesta porque nuestro Troy se reconvirtió y ahora va má limpio que un San Luí de palo.

Vaya asqui mi pequeño homenaje pa ese hombre que dio ambiente a esa sona pija de Cádi.

Hablando de cosas pija, dentro de ná hablaré del amó.

el angel de las mil violetas dijo...

jajajajajjajajajaja, felicidades por el blog, me ha encantado el post sobre el Troy, muy bueno si señó!
Un saludo y Felices Fiestas de una gaditana que se pasó por aquí.

El futuro bloguero dijo...

Muy bueno Carmelo. El final es genial, va creciendo hasta salirse. Me encantó lo de los piojos con la efepe dos, el graduado etc..

Abrazos

Anónimo dijo...

Una notasión. Er ecologismo der Troy iba toabía má allá. Por no contaminá, se queaba er pipí y er popó pa él. Lo malo es que el oló sí que lo repartía.

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Si quiere copiá algo de asqui, pon el dibujito